Un buen número de biólogos afirma que los perros no pueden soñar, sin embargo, las personas que tenemos o hemos tenido uno a lo largo de nuestra vida, hemos podido comprobar que emiten ruidos y se mueven mientras duermen. Incluso en ocasiones parece que tengan pesadillas. Su cerebro es similar al nuestro y el patrón de ondas cerebrales durante el periodo de sueño también es igual, por lo que aparentemente sí sueñan.
Nadie puede demostrarlo a ciencia cierta pero tendría sentido que lo hicieran dado que se dice que mediante los sueños el cerebro procesa experiencias de la vida y aprende de ellas. De hecho, observando como nuestro perro duerme podemos conocerle más e intuir si está teniendo uno agradable o desagradable (mediante los gestos o sonidos que comentaba anteriormente).



